¿QUÉ LEER CUANDO NO SE NOS FACILITA LEER?

A muchos de nosotros nos gusta el cine, la música, la pintura, escultura, danza, etcétera, pero se nos puede dificultar la lectura. No significa que algo esté mal con nosotros. Eso puede ser por diferentes causas; puede deberse a la estructura de nuestro cerebro, nuestra personalidad, incluso, trastornos de lectura como la dislexia o la hiperlexia.

La mayoría de las veces, sólo necesitamos encontrar qué es lo que mejor se acomoda a nosotros.

  1. AUDIOLIBROS

Esta es una opción que nos permite ser multitareas. Escuchar un audiolibro mientras hacemos ejercicio, cocinamos, o hacemos los deberes de nuestra casa nos permite concentrarnos en la historia que estamos oyendo pero también nos permite quedarnos en el mundo real. Para las personas que somos multitask esta es una gran opción.

  1. LA PELÍCULA ANTES DEL LIBRO

Algunos de nosotros somos muy visuales, cuando leemos un libro necesitamos ponerle cara y voz a los personajes. Te sorprendería la gran diferencia que puede haber entre un libro y su adaptación a una película, empezar por el film nos ayuda a que la imaginación viaje a la par de las imágenes que vimos en pantalla, pero descubrir todos estos cambios provoca una experiencia aún más satisfactoria.

  1. OTRO TIPO DE LECTURA

Los libros son fantásticos, no pondremos eso en duda, pero, hay otras opciones que podrían interesarte. A muchas personas les gustan los comics, que al igual que los libros, hay una gran variedad de géneros y temas. Las revistas, contienen mucha información acompañada de recursos visuales. Además existen los catálogos, boletines, noticias, reportajes, informes, etc. y en la mayoría de casos, todos tienen versiones digitales.

  1. LOS CLÁSICOS PUEDEN ESPERAR

Este es un consejo para quienes las lecturas pesadas y complejas les resultan más difíciles. Leer Cien años de soledad no es lo mismo que leer El Coronel no tiene quien le escriba, ambas grandes obras de Gabriel García Márquez pero con diferente complejidad. Los clásicos son buenos, pero para correr hay que empezar caminando.

Nuestra mente es como un jardín que necesita agua y sol constantes para florecer. Encuentra lo que te apasiona y no dejes que las tendencias te definan, tu puedes seguir tu propio camino, lo importante es no dejar de avanzar.

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